Cesárea: ¿qué puedo hacer con mi cicatriz?

Una cesárea es una intervención quirúrgica que consiste en realizar una incisión en el abdomen inferior y en el útero de la mujer con el fin de sacar al bebé.

¿Cuándo es aconsejable realizar una cesárea?

La cesárea se realizará por los ginecólogos cuando:

  • Haya sufrimiento fetal.
  • El bebé venga de nalgas y no pueda realizarse un parto vaginal sin riesgo.
  • En un parto de riesgo tanto para la medre como para el bebé.
  • En partos múltiples.

 ¿Cuánto tiempo dura la recuperación de una cesárea?

Hay que tener claro que la cesárea es una intervención mayor, en la que hay un corte de diferentes tejidos.

Cada persona tiene un proceso de cicatrización diferente, pero dos meses sería el tiempo medio necesario. Hay que tener presente que para poder  quedarse embarazada de nuevo, sería recomendable dejar pasar un año. Así el útero puede recuperarse adecuadamente después de la cesárea.

¿Qué complicaciones pueden darse?

La más frecuente es la infección de los tejidos y la inflamación de estos. Otras complicaciones pueden ser:

  • Formación de queloide que consiste en un crecimiento exagerado del tejido cicatricial, proporcionando un aspecto abultado y rojizo de la cicatriz.
  • La hipersensiblidad y la falta de sensibilidad en el tejido cicatricial, consecuencia de la rotura nerviosa al hacer el corte durante la cesárea.

¿Cómo puede ayudar la fisioterápia y/u osteopatía?

Cuando se quitan los puntos de la cicatriz por el ginecólogo, es importante un buen tratamiento de los tejidos y de la cicatriz para devolver la mayor funcionalidad a estos tanto a nivel superficial como profundo. La fisioterapia y/u osteopatía, cuentan con diferentes técnicas que ayudarán a recuperar el tejido:

  • Masaje de la cicatriz, que nos ayudará a evitar posibles adherencias del tejido.
  • Técnicas miofasciales para trabajar a nivel superficial y profundo.
  • Ventosas que ayudarán a vascularizar la zona y mejorar así su regeneración.
  • Trabajo intracavitario para mejorar la movilidad uterina y evitar dolores pélvicos.
  • Corrección postural para mejorar el trabajo de la musculatura.
  • Activación de la musculatura abdominal, con ejercicios específicos para la semana de post-parto en la que se encuentre la paciente.
  • Reeducación respiratoria para regular las presiones intra-abdominales.

Debemos tener presente que aunque el parto haya sido por cesárea, es conveniente hacerse una revisión del suelo pélvico, el peso del bebé durante el embarazo y la postura de la madre durante este tiempo han producido una modificación del suelo pélvico y con ello posibles problemas de incontinencia, dolor lumbar o pélvico entre otros.

En casa es aconsejable que os miréis y tratéis la cicatriz, para ello, os dejo un video que espero pueda ayudaros.

¿Osteopatía y fertilidad?

Los ovarios son dos glándulas, de unos 3 cm, situados uno a cada lado de nuestra pelvis menor y en cuyo interior se van a desarrollar los óvulos, que son las células reproductoras femeninas.

Cuando hablamos de fertilidad en la mujer tenemos que tener presente:

  • El ciclo ovárico dura alrededor  de 28 días, considerando el inicio de ciclo en el primer día de sangrado y produciéndose de forma alterna en los dos ovarios.
  • El funcionamiento hormonal  se inicia en nuestro hipotálamo (situado en la base del cerebro). Este estimula la hipófisis que liberará a su vez dos hormonas importantes para nuestra fertilidad, la FSH y la LH, regulando los cambios cíclicos en el ovario.

La importancia de un buen control del estrés será fundamental, entre otras cosas, para el correcto funcionamiento hormonal en nuestro cuerpo.

¿Qué días de nuestro ciclo son más fértiles?

Durante 4 ó 5 días al mes, la fertilidad femenina es mayor y por lo tanto es más fácil que se produzca el embarazo. Para aumentar la posibilidad de fecundación, el coito debería producirse desde 4 días antes de la ovulación hasta horas después de que esta termine. Esto es debido a que los espermatozoides pueden mantenerse fértiles en el aparato reproductor femenino hasta 5 días después del coito.

¿Cómo puede ayudar la osteopatía a mejorar la fertilidad femenina?

La osteopatía se basa en un trabajo global para mejorar cualquier tipo de lesión o disfunción que el paciente pueda presentar.

El tratamiento osteopático se centrará en tres pilares fundamentales:

Mecánico: Aquí trataremos posibles restricciones de movimiento que puedan producirse en articulaciones, ligamentos, músculos, fascias…

En el caso de la fertilidad, prestaremos gran atención a:

  • Cómo se encuentra la estructura músculo-esquelética de la pelvis y su movilidad.
  • La posición y movilidad del útero.
  • La postura general que presenta la persona.
  • Cómo es la musculatura del periné y si está en hipertonía o hipotonía.
  • Si el diafragma está libre…

Craneal: con el trabajo craneal, abordaremos posibles trastornos hormonales que se den en el ciclo menstrual para equilibrarlo y proporcionar un funcionamiento adecuado de las hormonas. Tendremos muy en cuenta durante nuestro tratamiento:

  • Asegurar la correcta función de las estructuras cervicales.
  • Liberación de las posibles restricciones en la tiroides y el resto de glándulas implicadas en la regulación hormonal para la fertilidad.
  • Trabajo en la mandíbula y su relación con el suelo pélvico.
  • Facilitar la correcta movilidad de las estructuras óseas y musculares  del cráneo y de la cara.
  • Disminuir el estrés…

Fluhídrico: Aquí trabajaremos toda la parte vascular y linfática de la paciente debido a que las hormonas circulan por la sangre y es importante  que el transporte de estas por el cuerpo se realice de manera adecuada.

La vascularización puede ser alterada por:

  • Cicatrices por intervenciones pélvicas, tanto externas como internas.
  • Mal funcionamiento del tránsito intestinal.
  • Patologías viscerales.
  • Traumatismos pélvicos…

En estos casos trabajaríamos sobre las estructuras afectadas para permitir su buen funcionamiento .

¿Cuándo visitar a un osteópata?

El inicio del tratamiento con un osteópata, puede empezar desde el mismo momento en que deseas ser madre hasta el postparto.

En el caso de pacientes que llevan tiempo intentando quedarse embarazadas sin éxito y que lo están intentando de forma natural, cuando vienen a la consulta es muy importante hacerles una buena historia clínica y evaluación para ver cual es la causa que no permite el embarazo. Se intenta  restablecer un equilibrio y la mayor funcionalidad posible al cuerpo y favorecer así la fecundación y posterior implantación del embrión.

También sería recomendable el tratamiento osteopático en mujeres que ya estén inmersas en una FIV (fecundación in vitro), en una inseminación intra uterina o con medicación para ayudar en su ciclo. En estos casos, trabajaremos de forma coordinada con el profesional que le esté realizando el tratamiento e intentaremos mediante la osteopatía favorecer que dichos tratamientos sean más eficaces y/o se consiga el éxito de ellos con mayor rapidez.

¿Qué hábitos influyen en la fertilidad?

  • Una alimentación que conserve nuestra mucosa intestinal y vaginal evitando alimentos cómo: azúcares refinados, lácteos, grasas trans, café, carne de mala calidad…
  • Respetar nuestro descanso es básico para el buen funcionamiento de nuestro sistema hormonal.
  • Controlar nuestros niveles de estrés. La meditación, la pintura, acupuntura… pueden ayudarte a regularlo.

El trabajo multidisciplinario es clave para el éxito en este tipo de tratamientos. Un buen equipo de ginecología especializado en fertilidad, el trabajo de osteopatía y/o fisioterapia, acupuntura, psicología, nutrición… es lo óptimo para crear el mejor tratamiento para la paciente.

Recuerda siempre ponerte en manos de expertos cualificados que no puedan lucrarse de un deseo tan maravilloso como es el querer tener un hijo.

¿Ejercicio físico y embarazo?

El embarazo es un estado en el que se producen numerosos acontecimientos  en la mujer,  debido en gran medida, a los cambios hormonales. Estos tienen como objetivo crear unas condiciones lo más favorables posibles para el desarrollo y maduración del feto, para la preparación del tracto reproductor y las glándulas mamarias de la madre en el parto y posterior nutrición del bebé.

¿Es bueno el ejercicio físico durante el embarazo?

Según numeroso estudios el ejercicio físico es beneficioso tanto para la mujer gestante como para el bebé. Hay que tener claro que un embarazo con una evolución normal no es una enfermedad, y por tanto, si no existen problemas médicos que contraindiquen la realización de actividad física durante la gestación es muy recomendable realizarlo.

¿Cuáles son los beneficios?

Los beneficios de mantener una actividad física durante el embarazo son numerosos, algunos de ellos son:

Beneficios para la madre:

  • Evita y/o mejora dolores lumbares, cervicales y dorsales.
  • Reduce el riesgo de diabetes gestacional.
  • Mejora el tono muscular del cuerpo.
  • Ayuda en el estado emocional, gestionando mejor estados de ansiedad y/o depresión.
  • Controla el incremento de peso durante la gestación.
  • Reduce la fatiga durante las actividades cotidianas.
  • Contribuye a un mejor parto y a una recuperación postparto más rápida.
  • Mejora estados de estreñimiento.
  • Favorece la circulación.
  • Incrementa la capacidad cardio-pulmonar.

Beneficios para el feto:

  • Mejora la calidad de placenta.
  • Permite un adecuado desarrollo psicomotor.
  • Favorece la correcta maduración del sistema nervioso.
  • Controla la frecuencia cardiaca del feto en reposo.
  • Aumenta la posibilidad de que el embarazo cumpla con los tiempos para su llegada a término.

 Beneficios para el bebé:

  • La respuesta del bebé a estímulos externos es mayor.
  • Mejora el desarrollo neurológico.
  • Ayuda a conseguir el peso correcto del bebé en el nacimiento.
  • Beneficia en la relajación del bebé.

¿Qué tipo de ejercicio físico puede realizar una mujer embarazada?

Últimamente se está observando, que el trabajo de fuerza es igual de importante que el trabajo aeróbico al que estábamos más acostumbrados a indicar a las mujeres gestantes. No hay tampoco que  olvidar el trabajo postural que ayudará a adaptar el cuerpo a los numerosos cambios a los que se verá sometido a lo largo del embarazo.

Lo más importante es saber con que tipo de mujer estamos tratando y programar para ella unos objetivos y un plan de entrenamiento totalmente personalizado. No podremos realizar el mismo tipo de ejercicios ni la misma intensidad a una mujer que antes de su embarazo realizaba actividad física que a una sedentaria o a una atleta profesional.

La embarazada deberá ponerse en manos de profesionales expertos que aseguren el bienestar y salud tanto de la mamá como del futuro bebé. Para ello el trabajo multidisciplinar es esencial. El fisioterapeuta u osteópata estará en contacto con ginecólogos, matronas, psicológos y/o personas cualificadas del deporte para hacer un trabajo óptimo y fuera de riesgos.

No olvides consultar tus dudas ya que  es normal tenerlas. Para eso estamos los profesionales de la salud.

A continuación os dejo un video con el que podréis trabajar de forma sencilla la mejora de la postura y os servirá aliviar dolencias que pueden aparecer durante el embarazo.