Tengo un esguince de tobillo, ¿qué hago?

Un esguince de tobillo es una lesión generada por una distensión, rotura parcial o total de los ligamentos. Son más frecuentes en la parte lateral o externa.

La función del ligamento es estabilizar las articulaciones, en este caso, la articulación del tobillo.

El mecanismo de lesión más frecuente es la flexión plantar sumada a una inversión forzada del pie, que sumado al componente de carga de la persona produce esta distensión.

El ligamento lateral externo está formado por diferentes haces, el que se lesiona con más frecuencia es el ligamento peroneoastragalino anterior y el peroneocalcáneo. La lesión del ligamento peroneoastragalino posterior suele ir acompañada de otra lesión como una fractura ósea.

Además de prestar atención a los ligamentos afectados, también habrá que tener en cuenta la musculatura implicada.

¿Cómo se clasifican los esguinces?

– Esguinces de primer grado:

  • Se produce una distensión ligamentosa, puede haber rotura de alguna fibra.
  • No son muy dolorosos.
  • Presentan un hematoma leve o no hay presencia de este.
  • La articulación no presenta casi inestabilidad.

– Esguinces de segundo grado:

  • Se objetivan roturas parciales del ligamento.
  • Presentan dolor localizado en la zona de lesión.
  • Presencia de hematoma.
  • Inflamación visible y moderada.
  • Inestabilidad con carga, al ponerse de pie y/o caminar.

– Esguinces de tercer grado:

  • Rotura completa del ligamento.
  • Dolor intenso.
  • Inflamación notoria.
  • Inestabilidad importante en la articulación.

¿Cuál es el tratamiento?

Lo importante es empezar con una correcta valoración de la lesión, descartando una lesión ósea o luxación articular.

Cuando tratamos un esguince de tobillo tendremos en cuenta conseguir una recuperación total para evitar recaidas.

El tratamiento tendrá que tener en cuenta:

  • Disminuir el edema: Con masajes de drenaje, baños de contraste…
  • Controlar el dolor.
  • Vendaje funcional: Que permita estabilizar la articulación pero que no la inmovilice totalmente.
  • Recuperar la movilidad completa de las articulaciones.
  • Flexibilizar estructuras acortadas por la lesión, sobretodo musculatura posterior.
  • Potenciar los músculos que estabilizan el tobillo.
  • Trabajar el sistema propioceptivo (encargado de prevenir nuevas lesiones).

Todo el proceso se hará en primer lugar en descarga y a medida que la lesión evolucione favorablemente iremos usando cargas parciales, hasta finalmente podamos hacer una carga total e incluso sobre un pie (en la fase final).

El trabajo en piscina es interesante en este tipo de lesiones, al ser un medio con menor gravedad, la carga que impartimos sobre el tobillo será menor al realizar ejercicios como caminar, saltar…

Otros consejos:

  • Una alimentación adecuada hará que nuestro tejido sea de mejor calidad y por ello, menos propenso a lesionarse. Así aceptará una mejor recuperación en caso de lesión.
  • Vitamina C.
  • Magnesio.
  • Calzado adecuado.
  • Importante introducir en nuestra rutina de deporte ejercicios de equilibrio y coordinación.

Os dejo un vídeo con algunos ejercicios que pueden ayudaros si sufrís un esguince de tobillo, también están indicados como prevención.

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